La flor azul
Neruda
Rhodo cortó una flor y la dejó en su lecho,
Era una flor de linaje violeta
semiazul, entreabierta como un ojo
de la profundidad, distante.
Dejó Rhodo esa flor bajo la Rosía
y ella durmió sobre la flor azul.
Toda esa noche soñó con el mar.
Una ola redonda se la llevó en el sueño
hasta una roca de color azul.
Allí esperaba ella por años y por siglos
entre la espuma repetida y el
cabeceo de los cachalotes,
Sola.
Está Rosía hasta que luego
el cielo descendió de su estatura
y la cubrió con una nube azul.
Al despertar del sueño bajo sus ancas claras
y entre sus piernas una flor caliente:
todo su cuerpo era una luz azul.
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