miércoles, 28 de diciembre de 2011

De noche

De noche


Y es por la noche 
cuando lloran los cerezos,
con el viento estremecido, 
con el frio deslenguado.

Y es por la noche,
cuando llora el rododendro,
con la nieve y el rocio,
con el ralente enraizado.

Y es por la noche
cuando lloran los maizales,
con la intemperie teñidos,
y el silbido del calado.


Y es por la noche
mientran los arbustos lloran
cuando extraño tus olvidos, 
sobre mi pecho, dormido.

domingo, 25 de diciembre de 2011

La flor azul (Neruda)

La flor azul

Neruda

Rhodo cortó una flor y la dejó en su lecho,
Era una flor de linaje violeta
semiazul, entreabierta como un ojo
de la profundidad, distante.

Dejó Rhodo esa flor bajo la Rosía
y ella durmió sobre la flor azul. 

Toda esa noche soñó con el mar.

Una ola redonda se la llevó en el sueño
hasta una roca de color azul. 

Allí esperaba ella por años y por siglos
entre la espuma repetida y el
cabeceo de los cachalotes, 
                                         Sola.
Está Rosía hasta que luego
el cielo descendió de su estatura 
y la cubrió con una nube azul. 

Al despertar del sueño bajo sus ancas claras
y entre sus piernas una flor caliente:
todo su cuerpo era una luz azul.




viernes, 23 de diciembre de 2011

Mujer, nada me has dado

Mujer, nada me has dado

Neruda

Nada me has dado y para ti mi vida
deshoja su rosal de desconsuelo,
porque a veces estas cosas que yo miro,
las mismas tierras y los mismos cielos,

porque la red de nervios y de venas
que sostiene tu ser y tu belleza
se debe estremecer al beso puro
del sol, del mismo sol que a mi me besa.

Mujer, nada me has dado y sin embargo
a través de tu ser siento las cosas:
estoy alegre de mirar la tierra
en que tu corazón tiembla y reposa.

Me limitan en vano mis sentidos
-dulces flores que se abren en el viento-
porque adivino el pájaro que pasa
y que mojó de azul tu sentimiento. 

Y sin embargo no me has dado nada,
no se florecen para mí tus años,
la cascada de cobre de tu risa
no apagará la sed de mis rebaños. 

Hostia que no probó tu boca fina,
amador del amado que te llame, 
saldré al camino con mi amor al brazo
como un vaso de miel para el que ames.

Ya ves, noche estrellada, canto y copa
en que bebes del agua que yo bebo,
vivo en tu vida, vives en mi vida,
nada me has dado y todo te lo debo.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Sí Reciente

Sí reciente

Salinas 
No te quiero mucho, amor.
No te quiero mucho. Eres
tan cierto y tan mio, seguro,
de hoy, de aquí,
que tu evidencia es el filo
con que me hiere el abrazo.
Espero para quererte.
Se gastarán tus aceros
en días y noches blandos,
y a lo lejos, turbio, vago,
en nieblas de fue o no fue,
en el mar de el más y el menos,
cómo te voy a querer, 
amor,
ardiente cuerpo entregado,
sombra esquiva entre los brazos.



El inconstante

El Inconstante 

Neruda 



Los ojos se me fueron
detras de una morena
que paso.
Era de nacar negro,
era de uvas moradas,
y me azoto la sangre
con su cola de fuego.

Detras de todas 
me voy.

Paso una clara rubia
como una planta de oro
balanceando sus dones.
Y mi boca se fue
como con una ola
descargando en su pecho
relampagos de sangre. 

Detras de todas 
me voy. 

Pero a ti, sin moverme,
sin verte, tu distante,
van mi sangre y mis besos,
morena y clara mia, 
alta y pequeña mia,
ancha y delgada mia,
mi fea, mi hermosura,
hecha de todo el oro,
y de toda la plata, 
hecha de todo el trigo,
y de toda la tierra, 
hecha de toda el agua,
de las olas marinas, 
hecha para mis brazos,
hecha para mis besos,
hecha para mi alma.

martes, 20 de diciembre de 2011

La cadena


La Cadena

Neruda


No hablaban sino para desearse en grito,
no andaban sino para acercarse y caer,
no tocaban sino la piel de cada uno,
no mordían sino sus mutuas bocas,
no miraban sino sus propios ojos,
no quemaban carbón sino sus venas,
y mientras tanto el reino despiadado temblaba,
crecía la crueldad del viento patagónico
rodaban manzanas crueles del ventisquero.

No había nada para los amantes.
Estaban presos de su paroxismo
y estaban presos en su propio Edén.

De cada paso hacia la soledad
habían regresado con cadenas.

Todos los frutos eran prohibidos
y ellos lo habían devorado todo,
hasta las flores de su propia sangre.

Ahora te veo más clara


Ahora te veo más clara

FG Lorca

Ahora te veo mas clara.
No, no es por el mediodia,
por favor de la mañana,
Es que lloraste y llore,
porque ya no nos veiamos.
Y nos vimos por las lagrimas. 
Las lagrimas fueron luz.
Al pasar por sus cristales,
puras lentes del dolor, 
tu imagen se quedo limpia,
ya para siempre en mi alma.

Ahora te tengo mas alta.
Te he hecho sufrir sin querer,
por quererte. Cada angustia
que de mi amor te ha nacido
en vez de hundirte en la pena
a otro escalon te empinaba
de tu propia gloria en mi.
Cada dolor por mi culpa
te volvia mas sagrada.
Ahora no estas a mi lado:
miro hacia arriba y te veo.
Pero tu hacia mi te inclinas,
y hasta mi suelo me tiendes,
escala de tu cariño,
desde arriba, tu mirada.
Ahora estas lejos, mi afan
de tenerte siempre cerca
te dio a ti afan de distancia.
Yo, ciego, siempre creyendo
que los abrazos enlazaban
te abrazaba y abrazaba. 
Ahora ya se que los arboles
tienen sus pajaros fieles
porque las ramas no atan:
ofrecen. Y que las nubes 
nunca desertan los cielos
porque los cielos las dejan 
que ellas escojan su rumbo
y que vengan o se vayan
como quieran siempre abiertos
poara que se busquen ellas 
su camino. Amor, o cielo,
no son un camino, son 
una oferta de infinitos
caminos, a nubes, almas.
¿Estaras ahora mas cerca?
¿Tu, libre, suelta, lejana,
estaras ahora viniendo
hacia mi, porque me callo,
porque mi voz silenciosa, 
ardiendo toda te espera,
parece que no te llama?